Intervención diagnóstica para identificar dinámicas, desafíos y fortalezas que impactan en la comunicación y el funcionamiento del equipo.
¿Cuándo esta intervención es recomendable?
Existen dificultades en la comunicación o el trabajo colaborativo.
Aparecen conflictos repetidos o malentendidos frecuentes.
Los roles no están claros o no se aprovechan los talentos disponibles.
La delegación genera fricción o sobrecarga.
El rendimiento del equipo se ve afectado por dinámicas vinculares.
¿Cómo trabajamos?
Entrevista inicial con la persona líder o responsable del equipo.
Aplicación guiada del instrumento de Eneagrama a los integrantes.
Elaboración de un informe personalizado con lectura del funcionamiento del equipo.
Encuentro de devolución con la dirección o responsables, con sugerencias estratégicas aplicables.
¿Qué se lleva el equipo y la organización?
Mayor claridad sobre estilos emocionales y modos de funcionamiento.
Ajuste de roles en función de talentos y desafíos reales.
Mejora en la delegación y la toma de decisiones.
Reducción de conflictos y tensiones vinculares.
Optimización de la colaboración y la productividad.
Modalidad
Intervención grupal.
Presencial o virtual.
Adaptable a equipos de trabajo, empresas e instituciones.
Cuando un equipo no funciona, rara vez es solo un problema técnico. Comprender cómo funciona emocionalmente permite intervenir con mayor precisión y menos desgaste.